REDTUR reclama en FITUR 2026 políticas públicas que garanticen pueblos vivos a través de un turismo rural sostenible.
La Red Española de Turismo Rural presenta en Turespaña un decálogo que sitúa a la población local, el acceso a la vivienda y la regulación del turismo como ejes clave para el futuro del medio rural en las comunidades autónomas.
Madrid, enero de 2026
La Red Española de Turismo Rural (REDTUR) presentó en el espacio de Turespaña, en el marco de FITUR 2026, su Decálogo por un Turismo Rural Sostenible, un documento que fija una posición clara del sector ante los retos estructurales que afrontan los territorios rurales en el conjunto del Estado y, de manera específica, en las comunidades autónomas.
El decálogo parte de una idea central: el turismo rural solo es posible en territorios habitados. REDTUR defiende un modelo que sitúa a las personas que viven en los pueblos en el centro de la actividad turística, como condición imprescindible para combatir la despoblación, garantizar la cohesión territorial y preservar la identidad rural.
Durante la presentación, la red subrayó que el turismo rural debe ser entendido como una herramienta estratégica de política pública autonómica, vinculada a las políticas de vivienda, empleo, ordenación del territorio, sostenibilidad ambiental y reto demográfico. En este sentido, el documento alerta de los riesgos de un crecimiento turístico desordenado, que puede agravar la falta de vivienda, la turistificación y la pérdida de calidad de vida en los pequeños municipios.
REDTUR apuesta por un turismo rural regulado, profesional y de calidad, compatible con la vida de los pueblos y alineado con la conservación del paisaje, la biodiversidad y el patrimonio cultural.
Voces del territorio.
Luis Chico, representante de la Asociación de Empresarios de Turismo Rural de Castilla y León, destacó que “el turismo rural es una de las pocas actividades capaces de generar empleo y fijar población en muchas comarcas, pero solo funciona si se protege la vivienda y se evita que los pueblos se conviertan en escenarios turísticos sin vecinos”.
Desde Aragón, Francisco Parra, de Turismo Verde de Huesca, subrayó la importancia de la regulación y la sostenibilidad: “los territorios rurales no pueden asumir los mismos modelos turísticos que los destinos masificados; necesitamos crecimiento ordenado, respeto al entorno y políticas adaptadas a la realidad rural”.
Por su parte, Jaime García, de la Asociación ARCA de Asturias, puso el acento en la dimensión cultural y social: “defender el turismo rural es defender nuestras tradiciones, el paisaje y la forma de vida de los pueblos; sin comunidades vivas no hay experiencia turística auténtica”.